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“La disciplina de la mejora escolar: un proceso sistemático y riguroso”

Publicado el lunes 9 de julio, 2018

Escrito por Gustavo Cuadra

En el día a día de los centros educativos, lo urgente es prioridad sobre lo importante. Los ciclos escolares, la documentación, las gestiones administrativas, los horarios, las matrículas, la atención a los padres y apoderados, la selección de profesores entre otros aspectos son el horizonte de acción. Estas actividades son inherentes y normales en cualquier centro. La clave es cómo puede la organización elevar su perspectiva, sin detener ese quehacer diario, para visualizar su futuro y diseñar las acciones necesarias para lograr hacerlo realidad. Los Planes de Mejora, con sus respectivos proyectos y acciones de mejora, que se promueven dentro del Sistema de Calidad en la Gestión Escolar (SCGE), son una herramienta que ayuda a los centros educativos a tener una perspectiva estratégica y a facilitar sus procesos de mejora en el mediano y largo plazo.

Frecuentemente cuando iniciamos los procesos de mejora en nuestros centros debemos resolver algunos cuestionamientos claves antes de entrar en la acción. Eso supone pensar la mejora detenidamente haciéndonos las siguientes preguntas: ¿por qué mejorar? ¿cuándo hacerlo? ¿qué cosas debemos dejar de lado para introducir las innovaciones educativas que pretendemos implementar?  y la pregunta más importante ¿la institución está preparada para un cambio importante en sus prácticas y en su organización?

La respuesta a esas preguntas supone que, antes de innovar o iniciar un cambio planificado, el centro educativo deba funcionar bien; a veces hay una tendencia persistente por innovar a toda costa si no se quiere quedar atrasado o someterse a las presiones externas que los obliga a cambiar. Sin embargo, no siempre hay que hablar de cosas nuevas, sino de mejoras. Si con esas mejoras se logran cambios importantes entonces estamos en presencia de logros valiosos. Lo relevante es que la mejora expresada en innovaciones deben ser permanente, sistemática y continua, siempre y cuando se conserve lo bueno del centro educativo, rescatando las experiencias valiosas y coherentes que se tienen y construir, a partir de allí, nuevas propuestas de mejora.

Sostenemos que, si se quiere mejorar algunos de los ámbitos y resultados que el SCGE propone hay que conocerlos bien y tener un constante diagnóstico. Para ello se deben sistematizar y analizar de mejor forma los indicios, síntomas, evidencias y datos que lleven a identificar áreas de trabajo críticas. Es a partir de allí que se definen los planes de mejora que deben ser graduales, con pequeños pasos que permitan ir generando en toda la comunidad escolar y, particularmente, en los profesores un ánimo de cambio permanente cuidando de no generar frustración.

Pero para concretar estos Planes de Mejora  en resultados educativos exitosos los centros educativos deben establecer una metodología de trabajo altamente disciplinada que consiste en emplear distintas herramientas o técnicas orientadas a la mejora continua. A continuación se explicitan alguna de ellas: (i)  Formación de un equipo de trabajo altamente competente y comprometido en la mejora de los aprendizajes integrales de sus estudiantes. Eso significa que dicho equipo debe estar integrado por miembros que tengan conocimiento y expertise en la problemática o desafío que se pretende resolver con el proyecto; (ii) Determinar con precisión el problema que se pretende resolver mediante la utilización de hechos y datos conocidos por el centro educativo. Para ello se pueden utilizar algunos diagramas de afinidad (herramienta deductiva) o  herramientas como diagrama de Ishikawa y hacer un exhaustivo análisis de las causas de los problemas; (iii) Definir un conjunto de objetivos con sus respectivos indicadores y metas y cursos de acción para lograr cumplir dichos propósitos. Se trata de proponer un conjunto de posibles soluciones (mejora) a los problemas antes definidos; (iv) Implementar y dar seguimiento a la propuesta de mejora antes señalada. Por lo general esta es la parte más descuidada de los equipos de mejora. Es en esta etapa donde hay que tener una disciplina de la ejecución que supone hacer que las cosas se hagan y se hagan bien desde el primer momento. Aparte de tener un equipo robusto, con una alta capacidad de dialogo interno, se requiere establecer un cronograma riguroso de las acciones planeadas,  sus respectivos responsables y los recursos financieros que se requieren para su consecución, con un semáforo que marca verde, amarillo y rojo de la evolución de las distintas tareas las que se van revisando mensualmente. Lo ideal es realizar una ruta crítica que nos permita informar de las actividades necesarias e indispensable para que el proyecto concluya según lo planificado.; y (v) rendición de cuentas periódica. El éxito de una buena mejora escolar pasa porque todos los involucrados, directa e indirectamente, estén en conocimiento del paso a paso de las mejoras que van sucediendo en el centro  educativo. Mediante esa actividad los responsables del proyecto informan, justifican y se responsabilizan ante toda la comunidad escolar del proceso de mejora que va sucediendo en el Colegio.

Finalmente, un proceso exitoso de mejora escolar supone aplicar algunos principios que a nuestro juicio son claves. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Ningún proyecto de mejora puede tener posibilidades reales de tener éxito si no es entendido, desde su concepción hasta sus beneficios, por parte del equipo directivo del centro escolar, ya que cualquier mejora demandará a todos los niveles académicos, administrativos y directivos algún tipo de apoyo que generalmente se representa por cambios en algunos procesos, políticas o cultura organizacional.
  • Como cualquier proyecto de mejora busca el cambio y la innovación, demandará de toda el colegio un esfuerzo adicional al trabajo cotidiano provocando que las personas involucradas adopten diversas reacciones o comportamientos debido a esa circunstancias y que van a ir de un total apoyo hasta la oposición al mismo. De ahí la importancia y soporte que el equipo directivo debe darle al equipo para demandar el apoyo requerido a cada participante del colegio.
  • Alcanzar los mejores resultados educativos, no es labor de un día ni de un ciclo de mejora. Es un proceso progresivo en el que no puede haber retrocesos por eso que un proyecto de mejora es sólo un primer paso de un largo camino que no tiene fin, así que lo deseable es mejorar un poco día a día. Cuando se detecta un problema la respuesta y solución ha de ser lo más inmediata posible.
  • La excelencia sólo se alcanza mediante un proceso de mejora continua. Mejora en todos los ámbitos del colegio: de las capacidades de las personas; eficiencia de los recursos; de las relaciones con los alumnos, padres y madres y entre los miembros de la organización, con el entorno local , etc.
  • La mejora continua implica tanto la implantación de un sistema de gestión de la calidad como el aprendizaje continuo del colegio. Por ello es fundamental utilizar plenamente la capacidad intelectual, creativa y la experiencia de todos los integrantes de la comunidad escolar. Un proyecto de mejora es la mejor forma de aprovechar el conocimiento que existe dentro de la organización. El colegio cambiará cuando efectivamente hay una modificación en la práctica y la perspectiva del docente (creencia , valores y cultura)
  • Finalmente es importante recordar que para mejorar no hay atajos, por lo tanto, un proyecto de mejora debe cumplir con todas las condiciones necesarias para que aporte el mayor beneficio posible; se trata de un proceso de madurez que vive el colegio y este no se logra de forma rápida o inmediata. Sólo la disciplina y la sistematicidad del proceso logrará los resultados educativos esperados.