
Durante dos semanas, 68 jóvenes de diferentes países se reunieron en Guatemala para vivir el Arrupe 10, una experiencia intensa de servicio, fe e interculturalidad que los transformó en una verdadera comunidad de “wachalales”.
Wachalal, en quiche (lengua maya e idioma oficial en Guatemala) significa hermandad, colaborar juntos para alcanzar el bien común. Es quizás es el término con el que mejor se puede resumir el Arrupe 10, pues los jóvenes vivieron esta experiencia como verdaderos “wachalales”, convirtiéndose durante 15 días en una familia regional que llevarán en sus corazones de manera especial para sus vidas.
Y es que Guatemala no sólo fue el país que acogió al Arrupe en la primera edición que se hace fuera de Colombia, su cuna. Guatemala fue también el país cómplice de un tejido intercultural entre jóvenes de diferentes países que, durante dos semanas, vivieron, convivieron y compartieron una experiencia profunda de encontrar a Dios en todo y en todos.

Fueron 68 estudiantes, 13 acompañantes y un equipo de 15 personas provenientes de colegios FLACSI en Colombia, Brasil, Guatemala, México, Nicaragua y Perú* quienes con el paso de los días, fueron abriendo cada vez más sus ojos y corazones para verse con amor y compasión, reconocer la divinidad en otras personas, y escuchar con atención lo que Dios les decía en cada paso y cada rostro.
También fueron parte del Arrupe 10 las comunidades indígenas de Santa María Chiquimula, un municipio entre montañas de “la Guatemala profunda”, quienes abrieron las puertas de sus casas para dejarnos entrar en sus familias. Fueron días de encontrarnos desde esa humanidad compartida, conocer las diferentes realidades, costumbres, oficios y lenguas, para saludar con un “saqarik” (“buenos días” en quiche) y decir una y otra vez “maltyox” (gracias) por toda la generosidad recibida.
Arrupe 10 es una propuesta concreta de encuentro y colaboración regional, con un impacto directo e inmensurable en jóvenes que se sienten llamados y dispuestos a servir. Y es que el encuentro de jóvenes de varios países de la región es parte de la esencia del Arrupe y tiene mucha trascendencia, pues, como ellos mismos lo mencionan:
“Todos Somos Arrupe 10 más allá de las fronteras geográficas, permitiéndonos la diferencia de la multiculturalidad, y también la profunda unión internacional entre quienes participamos.”
“Aunque cada uno de los países tiene sus propios problemas, al final todos somos hermanos en la tierra de Dios. Por ende, debemos de trabajar juntos”
“Arrupe es conocer otras culturas, idiomas, palabras, para sentirnos más unidos con otros países y darnos cuenta de que todos somos hermanos, que todos tenemos cosas en común y podemos lograr cambios grandes”.

































