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ūüáßūüá∑ ¬∑ Col√©gio Medianeira celebra los 70 a√Īos de la llegada de los jesuitas a Curitiba¬†

El 27 de marzo de 1951, el Padre Edmundo Henrique Dreher llegaba a la capital con la misión de fundar una institución educativa en la ciudad.

El Col√©gio Medianeira de Curitiba (Brasil), con una misa de acci√≥n de gracia, celebrada el 27 de marzo de 2021, conmemor√≥ los 70 a√Īos de la presencia de los jesuitas en Curitiba. Acontecimiento decisivo para la consolidaci√≥n del Col√©gio Medianeira, fundado poco menos de seis a√Īos despu√©s, que marca la importancia de los jesuitas en la historia de la capital paranaense y el car√°cter cristiano y educativo de la misi√≥n jesuita.

La celebraci√≥n refuerza la larga historia de los jesuitas en Brasil. La Compa√Ī√≠a de Jes√ļs fue aprobada por el Papa Pablo III el 27 de septiembre de 1540. En 1549, los primeros jesuitas desembarcaron en el Brasil colonial: el P. Manoel da N√≥brega y cuatro compa√Īeros. En 1553 lleg√≥ el P. Jos√© de Anchieta. Se fundaron colegios, iglesias y capillas. En 200 a√Īos de actividad, la Compa√Ī√≠a de Jes√ļs se convirti√≥ en la mayor educadora y misionera de Brasil.

La celebraci√≥n eucar√≠stica fue presidida por el Arzobispo Metropolitano de Curitiba, Dom Jos√© Ant√īnio Peruzzo y transmitida en vivo a trav√©s de su canal de Youtube:

M√°s sobre la historia

Los jesuitas llegaron a Paran√° en 1599. El primer colegio se inaugur√≥ en 1755, en Paranagu√°. Sin embargo, en el momento en que la obra del Colegio de Paranagu√° estaba siendo completada, los jesuitas fueron desterrados de Portugal y sus dominios, y sus propiedades fueron transferidas a la Corona. La restauraci√≥n de la Compa√Ī√≠a de Jes√ļs ocurri√≥ en 1814, pero solo el 27 de marzo de 1951 lleg√≥ a Curitiba el primer jesuita del ciclo brasile√Īo, el padre Edmundo Henrique Dreher.

Dreher llegó a Curitiba con la misión de sondear la posibilidad de fundar un establecimiento educativo jesuita en la ciudad. Allí comenzó la idea que daría origen al Colégio Medianeira. La idea tuvo un fuerte eco entre las autoridades locales y pronto el gobernador del estado de la época, Bento Munhoz da Rocha Neto, y el Ayuntamiento de Curitibase articularon para promover la venida definitiva de los jesuitas y ceder terrenos para la construcción de un colegio.

Las obras de construcci√≥n del terreno donde hoy se encuentra el Col√©gio Medianeira comenzaron en 1954. Desde su primer d√≠a en la capital, el P. Edmundo registr√≥ en su diario sus impresiones sobre Curitiba. Aterriz√≥ en S√£o Jos√© dos Pinhais, en el aeropuerto Afonso Pena, la ma√Īana del 27 de marzo de 1951. Ya en Curitiba, fue recibido por la familia del comerciante sirio Miguel Calluf, propietario de la tienda de telas Louvre, la m√°s famosa de la calle XV, situada donde hoy est√° Lojas Marisa. A continuaci√≥n, el Padre relata su primer d√≠a en la capital:

"27 de marzo de 1951

En honor y alabanza a la Sant√≠sima Trinidad, que todo sea para mayor gloria del Sagrado Coraz√≥n de Jes√ļs, para engrandecimiento del Inmaculado Coraz√≥n de Mar√≠a y del glorioso Patriarca San Jos√©, as√≠ como del vencedor de los demonios, San Miguel Arc√°ngel.

Escribe P. Edmundo Henrique Dreher, de la Compa√Ī√≠a de Jes√ļs, enviado por el P. Leopoldo Antzen, Provincial de la Provincia Sur-Brasile√Īa, para fundar una residencia en Curitiba, Paran√°.

El Provincial y Walter Hofer, rector del Col√©gio Anchieta, me acompa√Ī√≥ al aeropuerto de Porto Alegre. A las 8:00 horas, la megafon√≠a dio la se√Īal de embarque y a las 8:15 horas despeg√≥ el avi√≥n mixto de Varig. Hab√≠a visibilidad incluso hasta la frontera de Santa Catarina. Luego, un techo de nubes bloque√≥ toda la visi√≥n hasta llegar a Curitiba, donde aterrizamos a las 10:00 horas, 6 minutos y 30 segundos despu√©s de no haber pasado ni 2 horas de vuelo directo.

No me esperaba nadie en el aeropuerto, ya que yo, confiando en el vuelo anterior que hab√≠a tomado en enero de este a√Īo para predicar el retiro al clero de Curitiba, pens√© en hacer escala en Ararangu√° y Florian√≥polis, lo que nos har√≠a llegar a las 11:00 horas.

Había informado al Arzobispo esta hora de llegada. Mientras esperaba la entrega de mi equipaje, el P. Vitttola, que había llamado por teléfono a la agencia Varig para informarse de la llegada del avión, se acercó a nosotros.

Ya estábamos de camino al palacio cuando a unos 400 metros nos encontramos con el coche del Sr. Arzobispo. Volvimos y besé su anillo en el aeropuerto.

Cuando llegamos tomamos un café y me dieron una habitación donde viviría hasta que se instalara la residencia.

Por la tarde, el P. Vittola me guió a la catedral y luego al cementerio municipal.

A las 20:00 horas, el Sr. Arzobispo y yo fuimos a hacer una visita de cortesía al Sr. Miguel Calluf, que se mostró muy alegre con la visita y con mi venida, repitiendo su promesa de poner a nuestra disposición el edificio que había alquilado a un departamento del Ministerio de Agricultura, al lado de su lujosa residencia. El problema que se plantea es el de desalojar a los inquilinos, tanto más difícil cuanto que son del gobierno. El Sr. Arzobispo, interesado en nuestra residencia y nuestras actividades, ha prometido interceder.

El espacioso edificio que es se presta muy bien para iniciar un internado académico.

El Sr. Arzobispo expres√≥ su deseo de tener un Colegio aqu√≠, as√≠ como de darnos la Facultad de Derecho de la futura Universidad Cat√≥lica.‚ÄĚ

Calluf aloj√≥ al P. Edmundo en la zona del Bairro S√£o Francisco, en el n√ļmero 134 de la calle Jaime Reis, donde hoy se encuentra la "Galer√≠a Um Lugar Ao Sol", nombre que rinde homenaje al P. Emir Caluff, primer sacerdote jesuita ordenado en Curitiba e hijo de Miguel Calluf y Mathilde Calluf. El nombre de la galer√≠a donde viv√≠a el P. Edmundo rinde homenaje al programa que el P. Emir ten√≠a en la televisi√≥n, de enorme audiencia en Paran√° en las d√©cadas de 1960 y 1970.

Seg√ļn Paula Calluf, nieta de la hermana del P. Emir, los jesuitas se alojaron literalmente al lado de la casa de la familia siria. "Mis bisabuelos viv√≠an en el n√ļmero 86 y siempre estaban cerca, haciendo todo lo posible por acoger a los jesuitas en la ciudad". La relaci√≥n entre la familia Calluf y los jesuitas de la √©poca era muy estrecha. Con motivo de la ordenaci√≥n del Padre Emir, el Padre Edmund Dreher ley√≥ una carta especial escrita por el Papa Juan XXIII.

Munira Calluf, hija de Michael Calluf, recuerda al P. Dreher como una persona muy leal, siempre presente en las comidas de los sábados de la familia. "Yo era muy joven, pero recuerdo que el Padre Edmundo era muy simpático, una persona agradable, con un gran sentido del humor. Nunca olvidé uno de los dichos de mi padre: 'a medida que envejecemos, nos cansamos más rápido y tardamos más en descansar'. Hoy tengo la edad que él tenía y el recuerdo de su figura y su inteligencia son inolvidables".

Fotos en orden de aparición:

1. De izquierda a derecha: el gobernador Bento Munhoz da Rocha Neto, Newton Carneiro, el P.Dreher (primer jesuita de Curitiba) y P. Valério Alberton, durante la reunión sobre la donación de terrenos para la construcción de la escuela, el 29 de julio de 1952.

2. Inicio de la construcción de la Escuela de Medianeira.

3. Fachada este del Colegio de Paranagu√°, cuando a√ļn se manten√≠an los muros de la capilla, ahora destruida. Foto de 1906.

4 y 5. Diario del P. Edmundo Henrique Dreher

6. Casa donde el P. Dreher se hospedó en su primer día en Curitiba

Fuente: Colégio Medianeira · traducido del original en portugués