El intercambio Santiago–Portland 2025 une a los colegios San Ignacio y Cheverus en una experiencia educativa que encarna el Magis, fomenta la fraternidad, el servicio y la ciudadanía global.

El proyecto de intercambio internacional Santiago–Portland 2025 es mucho más que una experiencia educativa entre dos colegios jesuitas. Es la encarnación viva del Magis ignaciano en acción: ese anhelo de dar siempre más de uno mismo al servicio de los demás, de buscar lo mejor, de construir puentes allí donde otros ven fronteras.
Esta iniciativa nace de una amistad profunda entre el Colegio San Ignacio de Santiago de Chile y el Cheverus School de Portland, Maine, fortalecida a través de instancias de colaboración en la red mundial de colegios jesuitas y encuentros previos en otras experiencias internacionales. Desde ese diálogo fraterno surgió el sueño de construir un intercambio que no solo promoviera el idioma inglés como lengua franca, sino que también permitiera vivir auténticamente los valores de la ciudadanía global y el discernimiento ignaciano.
La primera etapa del programa se desarrolló entre finales de julio y comienzos de agosto de 2025, cuando estudiantes del Cheverus School visitaron Chile. Durante su estancia, vivieron intensamente la vida escolar de nuestro colegio: participaron en clases, convivieron con sus pares chilenos, celebraron liturgias, compartieron juegos y comidas, reflexionaron juntos. Pero sobre todo, se sumergieron en una comunidad que busca vivir la fe desde la justicia, y donde el Magis se expresa en lo cotidiano: en la hospitalidad, en el esfuerzo por entender otra cultura, en el deseo de aprender y servir.
Para su chaperona, la señora Janet Wyckoff, directora de comunicaciones del Cheverus School, la experiencia ha sido transformadora. “Hemos visto el Magis en cada detalle: en la organización, en la acogida, en la profundidad de las conversaciones, en el corazón abierto de esta comunidad chilena”, comentó emocionada.
Ahora, nuestros cuatro estudiantes ignacianos, junto a David Chamorro, director de Global Education en Portland, se preparan para la segunda etapa del intercambio en octubre, cuando viajarán a Estados Unidos por dos semanas. Será su turno de llevar consigo el sello de nuestra identidad y poner en práctica el Magis desde la perspectiva del que parte, del que observa y aprende, del que representa a toda una comunidad.
Este intercambio no es un fin en sí mismo. Es una puerta que se abre a nuevas formas de ser y estar en el mundo, desde los valores jesuitas. Es una apuesta por la formación integral de nuestros jóvenes como ciudadanos globales con conciencia social, espiritualidad activa y compromiso fraterno. Y, sobre todo, es una respuesta concreta al llamado de San Ignacio: en todo amar y servir.

Por David Chamorro Pereira, director de Global Education, Colegio San Ignacio, Santiago de Chile











